Mensaje recibido el 29-9-96
Te envio un par de comentarios relacionados a mis recuerdos o experiencias durante la guerra. Estuve en Navajas (Castellon) en el mes de agosto. Parte de la guerra estuvimos alli, de donde era mi madre. En aquella epoca se debia decir Viva la Madre Rusia y mejor aun si se decia levantando el puño. En el colegio de párvulos que se habia organizado en lo que habia sido el Chalet de Bernat se nos enseñaban las primeras letras. La maestra tambien nos insistia que Dios no existe, que era malo creer creer en Dios y que si en casa se nos hablara de Dios deberiamos decir "yo no creo en Dios".
Mi madre se enteró de este tipo de ideas que la señorita maestra nos queria inculcar, ya no me llevo a esa escuela. Durante aquella epoca a la familia se nos mantuvo en un estado de constante amenaza. Sabiamos que algo nos iba a pasar por los comentarios que se hacian contra nosostros..."cuando venga el coche de la calavera se llevaran al abuelo para darle el paseo". Por fin decidieron que el abuelo Manuel era ya demasiado viejo y se llevaron a su hijo, mi tio Teodoro. Lo que tio Teodoro pasó, primero en la carcel improvisada en Segorbe y luego mas tarde en un campo de concentración en Quintanar de la Orden fue absolutamente cruel e imperdonable.
Este verano, en Navajas pase un rato hablando con tio Rafael, primo hermano de mi madre y de tio Teodoro. Rafael tenia 23 años en 1937 y lo llamaron para ir al frente. Mi madre fue a hablarle. Se querian mucho y se hablaban con mucha confianza. Yo estuve presente en aquella conversación que luego mi madre ha recontado tantas veces: "Rafael te has de pasar al otro lado.. " "Chica, Carmen, l----, que me mataran" . "Rafael tu has de tener b------ y pasarte. Una vez estes con los Nacionales, busca a Tomas y hazle saber que estamos bien, que no se preocupe de nosotros.". Pues bien, Rafael se paso en compania de otro joven de Segorbe y se puso en contacto co Tomas (mi padre).
Rafael me ha dicho muchas veces que los Rojos responsables de lo que hicieron a tio Teodoro eran unos malvados y yo tambien asi lo creo. Como ya te comenté en otra ocasión yo todavia no entiendo lo de las Brigadas Internacionales. El hecho de que la señorita Ibarruri los ensalzara y animara ya hace que mire a este aspecto de nuestra guerra con gran desconfianza porque a fin de cuentas la señorita era un agente de Stalin. Quien les dio la idea de venir a España? Quien les financió? Estoy seguro que algunos eran idealistas de extrema izquierda que estaban convencidos de la importancia de llevar a cabo una revolución total en España. Pero estos sentimientos idealizados como los iban a llevar a cabo? Saben los hechos de los dias de la revolución anarquista en Barcelona? Que si España hubiera acabado como Cambodia o cualquiera de los paises del este europeo bajo el señor Stalin. Si este tipo de revolución sangrienta y opresiva es lo que hubiera resultado en España si los Rojos hubieran ganado la contienda, si los voluntarios que viniereon con las Brigadas Internacionales hubieran sabido las consecuencias de la victoria comunista en España, hubieran realmente venido? Si la respuesta es si, por mi parte ya se podrian haber quedado en su casa haciendo algun trabajo productivo.
Para mi el concepto de que la guerra la iniciaron los generales contra el gobierno legal de España es un argumento débil. Muchas revoluciones ha estallado que se consideran "validas". Por ejemplo la Revolución Francesa. La declaración de Independencia de los Estados Unidos empieza diciendo "When in the course of human events..." ( Cuando en el trascurso de hechos humanos...). Yo creo que la guerra la provocaron los que actuaban como agentes de Stalin. Si se me hubira puesto en 1936 en una situación donde yo hubiera tenido que decidir en que lado batallar, yo no hubiera luchado en favor de los que, en mi opinión, con toda certeza nos ecaminaban a una tirania comunista o a una revolución anarquista.
Seguiré con interés el tema que has desarrollado en tu pagina de Internet relacinado con Las Brigadas Internacionales. Quizás alguien pueda comentar acerca de algunas de las preguntas que menciono en esta carta.
Dr. Thomas T. Rubio
Rubio@infi.net