LIBROS Y ARTE
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| DAVID "CHIM" SEYMOUR / ARCHIVO Alemanes antifascistas
encuadrados en las Brigadas Internacionales |
Las Brigadas sirvieron a la propaganda comunista y su eficacia militar no fue tan grande como se ha supuesto
JAVIER TUSELL
HISTORIA "Las Brigadas Internacionales"
César Vidal ESPASA CALPE 656 PÁGS. 3.900 PTAS.
U n estudio reciente ofrece una visión muy poco complaciente
acerca de las Brigadas Internacionales. Durante mucho tiempo ha sido controvertida la
presencia en España de los voluntarios internacionales que combatieron a favor de la
República, alternativamente presentados como unos generosos combatientes en pro de la
causa de la humanidad y como unos simples esbirros al servicio del comunismo
internacional. La última ocasión en que se ha planteado el enfrentamiento de estas
actitudes con trapuestas ha sido con ocasión de la visita que los antiguos brigadistas
hicie ron a España y que tuvo como consecuencia que se les reconociera la nacionalidad
española. La verdad es que el debate en esta ocasión se limitó simple mente a la prensa
porque la cuestión ha sido resuelta por los historiadores desde hace algún tiempo.
En efecto, este libro se presenta como una visión nueva y original sobre las Brigadas
Internacionales, pero está lejos de serlo. A estas alturas ya se puede considerar como
aceptado por la historiografía que las Brigadas fueron el producto de la labor
organizativa de la Internacional comunista y sirvieron sus intereses políticos. Otra cosa
es que buena parte de sus miembros acudieran a la Guerra Civil
guiados por ideales generosos. Muchos de ellos se vieron decepcionados y otros, con el
paso del tiempo, contemplaron cómo su experiencia durante la guerra
civil española si, por un lado, les capacitaba para ocupar importantes puestos en
la jerarquía política de las democracias populares en la Europa del Este, al mismo
tiempo facilitaba que acabaran por ser objeto de purgas en la época estalinista. Las
Brigadas Internacionales tuvieron un papel importante en la estrategia del bando
republicano participando en los combates más decisivos (como los italianos o las brigadas
navarras en el bando opuesto). Sus efectivos los cifra Vidal entre 30.000 y 40.000
personas, pero sólo unos 15.000 - 20.000 estuvieron como máximo combatiendo a la vez en
España. Resulta obvio a estas alturas para cualquier tipo de historiador, sea cual sea su
inclinación ideológica, que las Brigadas fueron un instrumento de propaganda y que su
eficacia militar no fue tan grande como en muchas ocasiones se ha supuesto, porque
adolecieron de fallos sobre todo en los momentos de ofensiva, lo que no tiene nada de
particular teniendo en cuenta que una parte considerable de los combatientes fueron, a
partir de la primavera de 1937, españoles recientemente adiestrados para las tareas
bélicas. Aparte de proporcionar precisiones como las relativas a esas cifras --de todos
los modos, no por completo seguras--, el libro de César Vidal, aunque ha utilizado una
amplia bibliografía, no tiene especiales novedades. Se pretende en él haber utilizado
los archivos soviéticos o alemanes, pero sólo se citan algunos documentos a título de
prueba o de apostilla. Se trata, por tanto, más que nada de un libro de divulgación de
lo ya conocido. El hecho de que las Brigadas Internacionales combatieran en toda la
geografía española y a lo largo de los años del conflicto sirve de pretexto para contar
de nuevo la historia de la Guerra Civil y el libro se engorda
artificialmente con unos apéndices excesivos de los que bien se hubiera podido
prescindir.
César Vidal, un buen conocedor de la Guerra Civil, debiera
procurar, no obstante, en vez de publicar tantos libros sobre ella, que no pasan de la
divulgación, concentrarse en una temática precisa de investigación y agotarla. Porque
el modo a través del cual avanza la historia es ese y no la difusión de lo ya conocido.
Si se compara el contenido de este libro con la bibliografía ya conocida (o con las
síntesis solventes más recientes), se observará que las diferencias no son
sustanciales. Eso no quiere decir que la historia de la Guerra Civil
esté escrita por completo o de manera definitiva y que no haga falta avanzar en
ella.
En dos terrenos, sin embargo, se puede avanzar mucho aún: en el de las operaciones
militares, pues las fuentes sólo han sido utilizadas por los historiadores afines a los
vencedores y en el del contexto internacional. Se podía esperar que en este último Vidal
aportara novedades, pero no es así.