Domingo 
27 septiembre 
1998 - Nº 877

CULTURA

Salamanca reúne la memoria de las dos Españas 

Cultura firma con las autoridades rusas la recuperación de los documentos de la guerra 

AMELIA CASTILLA, Madrid 
A unos meses de cumplirse el 60º aniversario de la victoria de las tropas franquistas, España va a recuperar por fin su memoria roja. Con el objetivo de crear a finales del año que viene un gran Archivo General de la Guerra Civil en Salamanca, el Ministerio de Cultura ha dado un nuevo impulso a dos iniciativas para conocer la durante años silenciada historia de los vencidos: por un lado, la reunión de toda la documentación disponible sobre el exilio republicano, de los llamados niños de la guerra y de las Brigadas Internacionales, y por otro, el acceso informático a los fondos referentes a España guardados en los archivos de la Internacional Comunista en Moscú.
 

Fotografia perteneciente a la serie sobre 
mujeres en la retaguardia realizada por 
Kati Horna durante la guerra civil.

Alexandr Koslov, director de los archivos generales rusos, se mostró de acuerdo en facilitar a las autoridades españolas copias digitalizadas de los archivos de las Brigadas Internacionales y de los niños de la guerra civil dispersos por diversas ciudades rusas. Fernando Rodríguez Lafuente, director general del Libro, que viajó a primeros de septiembre en el séquito de la ministra de Educación y Cultura a San Petersburgo para la inauguración en el Ermitage de la exposición de Las majas de Goya, aprovechó el desplazamiento para reunirse con su colega ruso y con representantes de la Asociación de Archivos de la Guerra Civil y el Exilio. La reunión tenía carácter de urgencia dada la situación que atraviesa ese país. De hecho, los historiadores españoles que ya han buceado en algunos de esos archivos habían denunciado que se estaban vendiendo papeles muy valiosos en el mercado negro.

Antes de fin de año, según las previsiones españolas, Rusia tendrá copia del convenio de colaboración, que en estos días se redacta en el departamento jurídico de Cultura. Rodríguez Lafuente asegura que las contrapartidas del Gobierno español aún no se han decidido, pero no se descarta que Rusia pida dinero a cambio de los archivos de la guerra civil. "Muchos museos se mantienen a base de las inyecciones económicas que les llegan por el préstamo de valiosas obras de arte", aporta Rodríguez Lafuente.

El gran fondo documental sobre la guerra civil que está recogido en Rusia cuenta con una buena parte de la memoria de España referida a la guerra y a la posguerra. Y México, la mejor documentación sobre el exilio. Pero también se están recuperando documentos en Argentina, Bélgica, Canadá, Cuba, Francia, Reino Unido, Luxemburgo y Suiza. Rodríguez Lafuente espera que a finales del próximo año el Archivo de la Guerra Civil, ubicado en Salamanca, esté prácticamente concluido.

Miguel Ángel Jaramillo, director del Archivo Histórico Nacional de Salamanca, confirmaba esta semana el fluido continuo de documentación. El año pasado llegaba a esta ciudad el archivo de la Liga de Mutilados e Inválidos de la Guerra de España, cuya sede estaba en Toulouse y que recoge, entre otras piezas de gran valor histórico, correspondencia de Picasso y de Miró. De México, aunque falta el grueso de la documentación, ya han llegado también dos fondos importantes, un proyecto de historia oral con entrevistas a exiliados y una colección de copias fotográficas en las que se reflejan desde la llegada de los barcos cargados de exiliados a Veracruz hasta instantáneas tomadas en las escuelas españolas que se montaron allí. Como documentación reciente también consta la llegada al archivo salmantino de los vídeos realizados a los miembros de los brigadistas de Abraham Lincoln o la colección fotográfica realizada por Kati Horna en la retaguardia, que vino a sumarse a un fondo fotográfico integrado por 18.000 negativos.

Pese al valor que se atribuye a la documentación que está por llegar, Jaramillo recalca que "lo fundamental de la guerra se encuentra en esa ciudad". El grueso de la documentación de lo que será el Archivo de la Guerra Civil procede de los Servicios Documentales de la Presidencia de Gobierno, organismo creado por el Ejército nacional en plena guerra y que se utilizó para facilitar información de los republicanos al Tribunal de Masonería y Comunismo. Los datos de tres millones de españoles estaban puntualmente recogidos en el Fichero General Político de Salamanca. Para ser fichado bastaba con haber colaborado con un par de reales para el Socorro Rojo o haberse suscrito a un periódico republicano.

El archivo, que hoy es utilizado por los historiadores, contiene también la mayor colección cartelística de la guerra, unas 800 tarjetas postales, panfletos, una hemeroteca con 10.000 títulos y bibliotecas particulares, entre otras joyas. 

Los expedientes de la Komintern

Los archivos de la Internacional Comunista son informatizados con un 'software' español 

LUIS PRADOS, Madrid 
Desde su creación por Lenin en marzo de 1919 hasta su disolución por Stalin como gesto de buena voluntad con los aliados en mayo de 1943, la historia de la III Internacional reúne sin duda algunos de los momentos más dramáticos de la lucha ideológica de este siglo. La asociación de los partidos marxistas revolucionarios en la Komintern y su posterior conversión en instrumento de la política exterior soviética, el repudio de la "democracia burguesa" y la condena de los socialdemócratas como "socialfascistas", las grandes purgas de Moscú y la formulación del Frente Popular constituyeron factores decisivos en la mayoría de los países europeos y de forma muy destacada en España.

Ahora, y por vez primera, la historia documental de esos 34 años, celosamente guardada durante décadas, va a ser puesta a disposición de los investigadores. Desde 1993 el Consejo de Europa patrocina un proyecto en el que participan Rusia, España, Alemania, Francia, Suiza y el Consejo Internacional de Archivos (ICA), así como la Fundación Soros de Budapest para informatizar los archivos de la Internacional Comunista, que se encuentran en Moscú. A esta iniciativa se sumará pronto la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.

El proyecto, que ha adoptado el software desarrollado por Informática de El Corte Inglés para el Archivo General de Indias de Sevilla y equipos de IBM, consiste en realizar un duplicado de la base de datos, en ruso y en inglés, del archivo de la Komintern (22.000 páginas de inventario) y en la digitalización de un millón de imágenes, de forma que en un futuro próximo cualquier investigador de los países participantes pueda acceder a sus fondos sin viajar a Moscú. En el caso español, ese puesto de consulta se instalará en el futuro Archivo General de la Guerra Civil de Salamanca. También se prevé para más adelante la puesta de estos fondos en Internet.

El POUM y el PCE

Para España, los archivos de la Komintern tienen un interés indudable. Allí se encuentra, y sirva sólo de muestra, abundante documentación sobre el POUM durante la Guerra Civil; del PCE entre 1919 y 1947 con 9.498 fotografías; cerca de 4.000 expedientes de las Brigadas Internacionales y el archivo personal de José Díaz, antiguo secretario general del PCE; además de otra información relevante como la gestión de Dolores Ibarruri como secretaria de la Internacional para Latinoamérica entre 1935 y 1941.

Pese a ello, España parece haber perdido tiempo y liderazgo en este proyecto desde la llegada al poder del PP. Fernando Rodríguez Lafuente, director general del Libro, Archivos y Bibliotecas, lo niega y justifica la pérdida de influencia española "por la necesaria reorganización del Ministerio de Cultura y la revisión de los planes que estaban en marcha, así como la propia reestructuración del ICA". Rodríguez Lafuente asegura que España va a contribuir este año al proyecto con nueve millones de pesetas y que ya se está elaborando la lista de documentos a digitalizar que son de interés para nuestro país. A este fin, Cultura ha designado como asesores del proyecto al académico Antonio Elorza, a la experta informática Montaña Merchán y al facultativo archivero José Manuel González.

La recuperación del pasado español en la ex URSS sólo acaba de empezar. Aún quedan por investigar, entre otros fondos, los archivos militares soviéticos y recuperar los papeles de la Embajada española en París durante la ocupación nazi y colecciones de fotografías de la Guerra Civil. 


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