Sábado, 14 de noviembre de 1998
ARTES
El toro desangrado
Una exposición conecta el surrealismo con la Guerra Civil española
EL SURREALISMO Y LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA
Museo de Teruel/Hasta
el 13 de diciembre
MARCOS-RICARDO BARNATAN
TERUEL.- El surrealismo como movimiento vanguardista internacional organizado se interesó intensamente en la Guerra Civil española, y se comprometió de una manera militante al lado de los republicanos. En 1936, la amenaza del fascismo era ya una realidad alarmante en una Europa confusa y atemorizada por el auge de los totalitarismos. Los intelectuales y artistas vieron en el estallido de la guerra en España un tema crucial que les afectaba, como no tardaría en confirmar la Historia.
Siguiendo con una heroica tradición que le honra, el Museo de Teruel produce una nueva exposición en la que el surrealismo es protagonista principal, esta vez en su temática más política; y como en otras ocasiones anteriores con el comisariado de un gran especialista, el académico patafísico, y conservador jefe del IVAM, Emmanuel Guigon.
La muestra se abre con siete obras muy poco conocidas del artista inglés Stanley William Hayter (1901-1988), pintor y gran maestro del grabado, realizadas en París durante la Guerra Civil, para continuar con ejemplos de Conroy Maddox, Merlyn Evans o la célebre máscara del primer ministro Chamberlain de MacWilliam, dando también un espacio importante para la actuación solidaria de los surrealistas británicos, con una documentación minuciosa y muy interesante, recogida con mayor amplitud en un espléndido catálogo.
Alrededor del crítico y artista Sir Roland Penrose, lamentablemente no representado, y del poeta Herbert Read se formó un nucleo de artistas y escritores que denunciaban la política de no intervención inglesa y pedían en sus manifiestos armas para el pueblo español. Las firmas eran significativas: David Gascoyne, Henry Moore, o Paul Nash, entre otros.
Una decena de magníficos dibujos del francés André Masson y un óleo excepcional, Vista emblemática de Toledo, son también piezas de resistencia de la exposición, que cuenta con los grabados de Tanguy, Picasso, Miró o Kandinsky en apoyo de España, junto a los poemas de Paul Eluard y Stephan Spender.
La representación hispánica es muy variada; buenas obras de Eugenio Granell, Oscar Domínguez, Luis Fernández, Remedios Varo, Maruja Mallo, Nicolas Lekuona, Palencia, Ramón Puyol, Esteban Francés o José Caballero, junto a los célebres Aidez l'Espagne, de Joan Miró, y Sueño y mentira de Franco, de Pablo Picasso.