CULTURA

Lunes, 9 de noviembre de 1998

FERNANDO TRUEBA. DIRECTOR DE CINE

«La comedia es el mejor alegato antifascista

BEATRICE SARTORI

A través de una vasta obra audiovisual en variados soportes, Fernando Trueba (Madrid, 1955) lleva dos fecundas décadas proclamando su amor por la literatura, las mujeres y el cine. A este último se declara definitivamente en La niña de tus ojos, que completa una no planificada trilogía alrededor de nuestra Guerra Civil.

Inspirada en un hecho real que califica de «surrealista» -unos cineastas españoles acuden al Berlín del III Reich para rodar musicales folclóricos-, la novena película del ganador de un Oscar de Hollywood por Belle Epoque (1992) habla del cine (de sus grandezas y miserias), los cómicos, la supervivencia, la perdurabilidad del odio y de su desafío a través del humor, el drama y la dimensión moral de un pequeño e inesperado acto de heroísmo individual.

Pregunta: Hoy se cumplen exactamente 60 años de la noche de los cristales rotos en el Berlín de 1938, momento en que arranca La niña de tus ojos.

Respuesta: Sin embargo, sucesos parecidos están ahí: sigue habiendo gente pegando por las calles, otros pretenden que aquello no ocurrió. Todo esto me resulta sorprendente. Sería maravilloso contar que es algo que pasó, pero idénticas bestialidades se siguen produciendo.

P. ¿Es La niña de tus ojos una comedia dramática inspirada en hechos, personajes y películas reales?

R. Ciertamente, es una comedia dramática. E inspirada en una anécdota real, más que en personajes concretos. Hay que pellizcarse todavía hoy para creer en algo tan surrealista como que un grupo de gente huyera de la Guerra Civil para irse al Berlín de 1938 a hacer películas folclóricas. ¡Y la anécdota ocurrió siete veces! Para mí, es la historia de un grupo que llega allí y se encuentra ante una situación muy difícil en la que sobrevivir y hacer películas.

P. Filósofo, escritor y periodista, Goebbels fue por su cultura una personalidad muy destacada del III Reich. ¿Qué hace de él un villano cómico tan efectivo?

R. Nunca quise que lo fuera Hitler. Goebbels tampoco fue un encanto, pero hubo algo muy humano en él. Quizá, por el hecho de que fue un escritor frustrado y de que estaba siempre corriendo detrás de las actrices.

P. Cuando conoce a Macarena, la estrella del cine cañí, confiesa admirarla y la llama «Kuenstlerin». ¿No fue así como Hitler se presentó a Imperio Argentina?

R. No tengo ni idea. Lo que he oído, porque ella lo ha contado, es que le dijo: «Guten Morgen, ehto é tó lo que sé desir en alemán». Y el le dijo que había visto varias veces Nobleza baturra. Cosa que, francamente, dudo.

P. El director de cine Fontiveros, interpretado por Antonio Resines, ¿es un cruce entre Benito Perojo y René Clair?

R. Fontiveros, menos que Perojo, es una víctima de su época y de la Historia. En el fondo, está jodido, porque podría estar en el bando republicano. Y, en 1938, René Clair era el director más admirado. Cosmopolita y elegante, fue la máxima referencia para gente como Chaplin y Sturges.

P. Los dos fascistas, el embajador español y el galán, reciben su merecido.

R. Los dos reciben algo de su propia medicina. El embajador, cornudo y fascista, es un incompetente total.

P. Y grita, «¡Esto del cine es un desorden!».

R. Acuñamos la frase como el eslogan nuestro de cada día. Es una frase del propio Juan Luis Galiardo. Otro hallazgo suyo, «¿por qué tanta dureza?» con el que la Sardá se enfrenta a los nazis, es suya, cuando le impidieron fumar y beber un vaso de agua en el plató de Praga.

P. En las imágenes documentales del inicio, aparecen Hitler, Queipo de Llano, Millán Astray y Pilar Primo de Rivera.

R. Quería la máxima exactitud al contextualizar la historia en noviembre de 1938. Son imágenes de síntesis que obedecen a dos propósitos: demostrar la absoluta identificación de Franco con el nazismo e insertarlas con una intención didáctica, informativa y moral.

P. El humor como arma contra los totalitarismos.

R. Siempre. Los tres mayores y más efectivos alegatos antifascistas son las comedias El gran dictador, Ser o no ser y Sopa de ganso, hechas durante el huracán.

P. Trueba, diga algo en alemán.

R. Bei meiner Seite: a mi lado. Goebbels se lo susurra a Macarena, para que haga cine en Alemania, con él, junto a él, a su lado. Son palabras con capacidad hipnótica.