Miércoles, 26 de agosto de 1998
OBITUARIO / MANUEL AZCARATE
Comunista trabajador, discreto y expulsado
JUSTINO SINOVA
Manuel Azcárate aparentaba ser un funcionario aplicado. En los inicios de la Transición, en 1976, cuando regresó a España, nadie habría reconocido en él a un comunista de los que luchaban contra Franco. Su hablar pausado, sus ademanes discretos y su indumentaria de burgués le permitían pasar de incógnito. Su discreción debió de contribuir a que fuera poco conocido a pesar de haber estado en la dirección del PCE, siempre junto a Santiago Carrillo, hasta el día de la ruptura. En la foto de uno de los sucesos principales del PCE en la Transición -la rueda de prensa clandestina de Carrillo en Madrid el 10 de diciembre de 1976- aparece en su papel: junto al jefe y sin parecer que está. Se le ve a la izquierda del secretario general, sentado, con sus gafas de concha y su calva extensa. Como Carrillo está de pie, los ojos esquivan a Azcárate y se hacen más presentes quienes están detrás del protagonista.
Parecía gustarle ese papel de segunda fila. Por ello sorprendió tanto su disputa con Carrillo, que acabó con su expulsión del PCE en 1982, como parte de un grupo de renovadores. De pronto, Azcárate, que había dedicado su vida al PCE desde 1934, se quedaba en la calle ante la indiferencia y la severidad de su jefe de siempre. La expulsión del PCE, que le llegaba cuando contaba 66 años, cerraba el curso de una vida iniciada en las antípodas, en la Institución Libre de Enseñanza, donde comenzó su educación. También estudió en Ginebra, y luego, en la Universidad de Madrid, estudios de Derecho y de Economía. Era de familia notable en la política y en la intelectualidad. Su padre, diputado reformista, fue embajador en Londres del Gobierno de la República. Abuelo suyo fue el catedrático de Derecho y también diputado Gumersindo de Azcárate. Su tío Justino de Azcárate fue ministro en los finales de la República y luego senador real en la Transición.
Tras la Guerra Civil se exilió a París, donde trabajó para el PCE, especialmente en sus publicaciones (Mundo Obrero, Nuestra Bandera). Residió en Rusia desde 1959, los años de la desestalinización, hasta 1964. En 1977 se presentó a diputado por León y no resultó elegido. Luego ocurrió lo de su expulsión del PCE. A partir de ahí, su firma se hizo habitual en El País, donde trabajó como editorialista. En 1994, ganó el premio Comillas de biografía con Derrotas y Esperanzas. Fue entonces cuando dijo que «el comunismo sólo puede existir para los libros de Historia. No tiene futuro»..
Manuel Azcárate, nacido en Madrid el 7 de octubre de 1916, falleció anteayer en Madrid víctima de un cáncer