CULTURA

Domingo, 14 de junio de 1998

La resurrección de la República

Rafael Torres se estrena como novelista con una obra sobre la Guerra Civil

LEANDRO PEREZ MIGUEL

MADRID.- Más de una docena de periodistas fueron testigos: hace varios días se bautizó un cadáver: la primera novela del periodista y escritor Rafael Torres. Un alegato contra la guerra, una obra coral que devuelve la vida a algunos de los hijos de Madrid que murieron durante el asedio y defensa de la capital en la guerra incivil. Se titula Ese cadáver y la ha publicado Ollero & Ramos.

Rafael Torres ha debutado como novelista a los 43 años, con cerca de una decena de libros en su haber y con una experiencia profesional que le ha llevado por multitud de medios periodísticos (entre ellos, EL MUNDO). Y ha utilizado su vida, que no su biografía, para alumbrar este libro.

MEMORIA.- También ha heredado la memoria de su padre; a través de él vivió los asedios y los bombardeos que cayeron sobre la ciudad hace sólo 60 años. Por eso escribió con rabia y con desolación, tomando partido. «Ese cadáver es Madrid y el sueño de la República y de la libertad y los sueños de mis personajes muertos, que yacen en la novela para que el lector los resucite», dijo.

Como novelista, Rafael Torres aspira a contar cosas. Con esta novela, pretende contar «una página cerrada en falso y arrancada de los libros de Historia», además de rendir homenaje «a Madrid, a su vecindario, a sus hijos, a sus defensores, a aquella República de escuelas y progreso que murió con el inicio de la guerra».

Después de que el editor Julio Ollero asegurase que la novela tiene la cubierta más bella de los dos millares de volúmenes que ha editado, Rafael Borrás, presentador del libro, lo bautizó: «Es una novela absoluta y totalmente comprometida y literariamente válida por sí misma, escrita por mano maestra y recia».

Borrás además explicó que la acción de la novela se sitúa en noviembre de 1936, dentro de una ciudad mártir y heroica, un Madrid «donde todo cabe y donde caben todos». Entre los personajes que aparecen en la novela abundan los reales, como Juan Ramón Jiménez, Chaves Nogales, Santiago Ramón y Cajal, Juan Negrín y el general Miaja.

«FANTOCHADA».- Para Borrás, el trasfondo del relato contiene «las páginas más gloriosas que esta ciudad rompeolas de las Españas ha escrito jamás, cuando sus defensores intentaron no ceder ante la fantochada sangrienta de los militares africanistas».

Este veterano editor, que habló en calidad de lector impenitente, concluyó asegurando que Ese cadáver pertenece a la raza de obras dirigidas al corazón de los lectores con palabras verdaderas: «Predomina la belleza del lenguaje, la solidaridad con las víctimas», indicó.