Jueves, 28 de mayo de 1998
El depósito de estos archivos hace del centro «un lugar de cita obligada en lo que se refiere a la custodia de nuestro patrimonio cultural contemporáneo», según Aguirre - La Residencia celebra hoy un seminario sobre Concha Méndez
Lorca, Altolaguirre y Giner de los Ríos se unen en la Residencia
La institución acogerá en su Centro de Documentación los archivos de los dos poetas
CRISTINA ALDAZ
MADRID.- Manuel Altolaguirre, Concha Méndez y Federico García Lorca, miembros de la Generación del 27 y grandes amigos, vuelven ahora a reunirse en la Residencia de Estudiantes, la institución madrileña en la que se conocieron y trabajaron los grandes intelectuales españoles de los años 20.
Ayer, Esperanza Aguirre, ministra de Educación y Cultura, firmó -en calidad de presidenta del Patronato de la Residencia- tres acuerdos que enriquecerán el Centro de Documentación de la institución y su labor cultural. El primero de ellos establece el depósito, por cinco años prorrogables, del Archivo y la Biblioteca de la Fundación García Lorca, que incluyen 3.197 manuscritos del poeta granadino.
Según el segundo convenio firmado, la Residencia de Estudiantes acogerá el Archivo Manuel Altolaguirre y Concha Méndez, que contiene aproximadamente 3.000 documentos, que hasta ahora han permanecido en México y que llegarán al centro a principios del año próximo.
Paloma Altolaguirre Méndez, hija de los denominados impresores y editores del 27, confesó que el día de ayer era triste para ella porque se despedía de «los papeles de sus padres», pero también alegre porque «a los dos les hubiera encantado reunirse en la Residencia con sus amigos».
REFERENCIA OBLIGADA.- Al aglutinar en su Centro de Documentación los archivos de algunos de los miembros más significativos de la generación del 27 -los de García Lorca y Manuel Altolaguirre se unen a los ya presentes de Luis Cernuda, Jorge Guillén, Pedro Salinas, Benjamín Jarnés y Emilio Prados, entre otros-, la Residencia de Estudiantes se convierte, según dijo Esperanza Aguirre, en «lugar de cita obligada en lo que se refiere a la guarda y custodia de nuestro patrimonio cultural contemporáneo».
A estas dos iniciativas del centro hay que añadir la renovación del acuerdo de colaboración, también firmada ayer, con la Fundación Francisco Giner de los Ríos, heredera de la legendaria Institución Libre de Enseñanza, a la que estuvieron muy vinculados los miembros de la Generación del 27.
Isabel García Lorca, hermana del poeta y presidenta de la Fundación que lleva su nombre, dijo que la fusión entre las dos entidades era algo «inevitable, porque todos venimos de Giner de los Ríos. Yo misma, aunque no estuve en la Institución, tuve la suerte de tener como maestra a Gloria Giner».
Además de los 3.197 manuscritos de Lorca, su Archivo incluye un espistolario que comprende 93 cartas escritas por el poeta y 743 dirigidas a él, más 213 postales, ejemplares de todas las ediciones de su obra, su biblioteca particular de 400 libros, material referente a las respresentaciones de sus obras de teatro, 35 dibujos, un cuadro de José Guerrero y el óleo Naturaleza muerta, que Dalí regaló a Lorca en 1924.
Entre los 3.000 documentos que forman el Archivo Manuel Altolaguirre y Concha Méndez hay muchas fotografías y la numerosa correspondencia que el matrimonio mantuvo con otros miembros de la Generación del 27.
Se da la circunstancia de que este año, en el que se celebra el centenario del nacimiento de Federico García Lorca, se cumplen también 100 años de la llegada al mundo de Concha Méndez, una figura avanzada para su época: fue novia de Luis Buñuel y amiga de Rafael Alberti y conoció a su esposo a través del poeta granadino, quien dedicó a la pareja uno de sus poemas de Poeta en Nueva York. Es autora, entre otras obras, de Surtidor, Canciones de mar y tierra y Niño y sombras.
A pesar de su valiosa obra, dentro de la que también se incluyen piezas de teatro, Concha Méndez no ha sido «lo suficientemente valorada hasta el momento», según la ministra de Cultura. Por eso, la Residencia de Estudiantes quiere paliar este vacío y hoy celebra un seminario internacional sobre la poetisa, que se ganó por derecho propio su pertenencia a la Generación del 27.
Un grupo cuyos miembros fueron sorprendidos, en pleno esplendor creativo, por una Guerra Civil que llevó al exilio a muchos de ellos y a la muerte a otros, pero que ahora se unen de nuevo entre los muros que los vieron conocerse y desarrollarse como artistas, los de la Residencia de Estudiantes.