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05/04/98 |
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| Robert Merriman |
E l jueves pasado, el 2 de abril, se cumplieron
sesenta años de la muerte en Gandesa, en plena Guerra Civil, de
Robert Hale Merriman, el militar norteamericano que inspiró a Ernest
Hemingway el personaje de Robert Jordan, el protagonista de la universal
"Por quién doblan las campanas". Ni un solo vestigio conocido queda
del paso de este comandante de la Brigada Lincoln por la Terra Alta. Merriman
vio segada su vida en un campo de viñedos abatido por los disparos
de las tropas franquistas.
Merriman, físicamente hablando, poco parecido tenía con
Gary Cooper, el actor que encarnó a Robert Jordan en la adaptación
de la obra de Hemingway a la gran pantalla. Ataviado con botas de caña,
pantalones de montar, abrigo, gorra de plato y gafas redondas, fue el norteamericano
de mayor graduación que combatió en las Brigadas Internacionales.
Dirigió el Batallón Lincoln después de haber llegado
a España a principios del año 1937 y participó en
los combates del Jarama, Brunete y Belchite.
En la reconstrucción de su muerte en Gandesa es clave el testimonio
de Fausto Villar, un valenciano de 80 años que formaba parte del
batallón y que presenció el suceso mortal cuando los brigadistas
intentaban llegar a la capital de la Terra Alta. Eran sobre las 10 de la
mañana del 2 de abril de 1938 cuando Merriman y el teniente Edgar
James Cody, ambos estadounidenses, cayeron abatidos. Según su relato,
la noche del primero de abril "los 700 hombres que formábamos el
batallón nos vimos obligados a iniciar la retirada hacia Gandesa
a través de Batea, que se vio colapsada al amanecer por una encerrona
del bando fascista". Aquellos días se había recrudecido notablemente
la batalla de Aragón y se combatía en varios frentes a la
vez.
Villar recuerda que Merriman se encontraba al frente del batallón
"cuando todos los mandos habían abandonado a sus combatientes",
prefiriendo el militar norteamericano "dejar a los mandos y acompañar
a los hombres del Batallón Lincoln para morir con ellos si era necesario,
como lamentablemente sucedió". El antiguo brigadista valenciano
--pese a que alguna vez se ha desplazado hasta la Terra Alta-- no ha logrado
localizar el lugar exacto donde falleció Merriman, aunque lo tiene
bien presente: "Las tropas enemigas estaban en la parte inferior de una
ladera de viñedos tras los que nosotros nos refugiábamos
inútilmente de los constantes disparos de las ametralladoras".
El recuerdo de Villar sigue fresco: "Llamé a Merriman y a Cody,
les grité, pero no contestaron. Sus cuerpos estaban inmóviles
junto a los surcos de los viñedos, a pocos metros de mí".
El brigadista valenciano logró salvarse, tras refugiarse en una
zona de arbustos, contrariamente a la suerte que corrieron centenares de
sus compañeros. Pero nadie le salvó de caer preso.