Jueves
7 noviembre
1996 - Nº 188

 

 

ESPAÑA


Los brigadistas reciben el homenaje del Congreso y el desaire del PP

RODOLFO SERRANO , Madrid
El presidente del Gobierno, José María Aznar, se ofreció a un brigadista estadounidense, Bill Susman, de la Brigada Lincoln, para recibir a los veteranos que vinieran a España a aceptar la nacionalidad española concedida por el Congreso de los Diputados. Ayer miércoles, nadie en el Gobierno se acordó de esta cita en el Parlamento. Pero la gran fiesta en su honor celebrada el martes compensó todo.


Algunos brigadistas,
ayer miércoles en el Congreso (S. Cirilo)

Fue el día más grande. Ayer todo quedó olvidado ante el sueño tan largamente postergado. ¿Qué importaban las mezquindades de esos políticos que han hecho de su vida un monumento a la intransigencia? Ayer, los brigadistas recibían en el Ministerio de Justicia el certificado que les acredita como ciudadanos españoles. Luego acudían emocionados al homenaje en el Congreso de los Diputados. Cuenta Camilo Valdecantos que la visita de los 300 brigadistas tuvo tintes de fiesta, pero provocó un enfrentamiento político entre socialistas y populares. Y lipotimias y desfallecimientos entre los veteranos de las brigadas, algunos de los cuales no pudieron contener las lágrimas.

Pese al plantón, no hay tristeza en los brigadistas. Cualquier desaire ha quedado superado por el afecto y el cariño que les dieron miles de españoles y, sobre todo, por el acto de ayer, en el que se les entregó su certificado de ciudadanía.

El presidente del Congreso, Federico Trillo, no estuvo. Tampoco el vicepresidente de la Cámara baja, Enrique Fernández Miranda. Trillo encontró un acto en Valencia que le ha impedido estar con los homenajeados. Y el vicepresidente tenía compromisos anteriores. Total, que fue el vicepresidente segundo del Congreso, el socialista Joan Marset, quien ofició de anfitrión. Por el Grupo Popular sólo acudieron la secretaria primera, María Bernarda Barrios, y el portavoz, Luis de Grandes.

 

Ciertas actitudes de dirigentes del PP contrastan con la afectuosa carta de José María Aznar a Bill Susman, uno de los veteranos de la Brigada Lincoln, al que Aznar se le ofrecía gustosamente» para recibirles cuando vinieran a España.

 

Pero no es ésta la actitud más extendida. En Albacete, el alcalde del PP, Juan Garrido, ya ha anunciado que no irá a recibir el viernes a los brigadistas, y eso, según ha dicho ssu secretario, que no tiene nada en la agenda que se lo impida. Con una recepción oficial que se dará por la tarde consideran que ya es suficiente».

 

No irá el alcalde, pero no faltará la música. El consejero de Educación de Castilla-La Mancha, Justo Zambrana, recibirá en la estación de Renfe, con una banda de música incluida, a los veteranos. Y, al día siguiente, las Cortes regionales, con la presencia del presidente José Bono, celebrarán una sesión de homenaje a los brigadistas.

 

Lo cierto es que se ha desbordado todo. Cualquier previsión, cualquier programa. La tibieza de algunas instituciones gobernadas por el PP -los organizadores destacan que en otros casos el trato ha sido exquisito, como en Valencia o Madrid- no han logrado enturbiar unos actos que tienen, sobre todo, el valor de convertir lo que fue recuerdo sangriento en abrazo de reconciliación. Frente a quienes han optado por agarrarse al rencor, los brigadistas han encontrado el calor de los organizadores y de decenas de jóvenes voluntarios que les llevan de un sitio a otro, y de la gente que les para en las calles para saludarles. Ay, los jóvenes, los jóvenes, lo mejor de todo», dice, feliz, una brigadista, mientras se cuelga del brazo de una muchacha.

Getafe y Leganés, frentes en la Guerra, aprueban fondos para las Brigadas

FERNANDO NEIRA , Getafe
El ayuntamiento de Getafe ha rebuscado en sus arcas municipales hasta obtener una partida en favor de la Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales. Su cuantía, dos millones de pesetas, va destinada a la fundación de un centro documental en el que los Amigos recopilen, para conocimiento de las generaciones futuras», toda la información sobre las Brigadas.

 

Esta ciudad de la periferia madrileña está gobernada por el PSOE, si bien ha sido Laura Lizaga, una concejal de IU hija de un aviador republicano exiliado en Francia, quien ha impulsado la colaboración con los brigadistas. La donación de los dos millones fue unánimemente refrendada por la corporación, aunque el PP expresó alguna reticencia.

 

El homenaje que 51 brigadistas recibirán el viernes en Getafe tiene una significación especial, ya que en esta ciudad se situó en el otoño de 1936 el primer frente de guerra de Madrid.

 

También el ayuntamiento de Leganés ha aprobado una partida para ayudar a los brigadistas, informa Ana Roldán. Hace un mes, los tres grupos políticos del Ayuntamiento -PP, PSOE e IU- acordaron destinar dos millones de pesetas a los actos de homenaje. El alcalde socialista, José Luis Pérez Ráez, asegura que su intención no es abrir viejas heridas, sino reconocer la solidaridad que demostraron esos hombres y mujeres en su juventud. Sin embargo, Pablo Abejas, portavoz del PP, ha anunciado que su grupo no estará en los actos previstos para mañana, ya que, en su opinión, lo que se planteó como un acto de tolerancia y solidaridad se ha politizado y amenaza con saltarse a la torera la Constitución». En Móstoles los concejales del PP decidirán hoy si secundan la iniciativa de sus compañeros de Leganés.

                 
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